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Reina Valera 1909

Juan 3:14–19

Juan 3

14Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;

15Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.

16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17Porque no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.

18El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.

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